En la madrugada de este jueves arribaron a Bogotá los primeros seis vagones del Metro, después de recorrer más de 1.200 kilómetros desde el puerto de Cartagena en un convoy escoltado por las autoridades. El hecho marca el inicio de la fase de pruebas de un proyecto esperado por más de ocho décadas.
El tren, fabricado en China y compuesto por seis vagones de 38 toneladas cada uno, ingresó a la capital bajo la custodia del Ejército, la Policía y la Armada Nacional, hasta llegar al patio taller de Bosa, donde permanecerá para las primeras pruebas técnicas.
La llegada estuvo acompañada por expresiones de entusiasmo ciudadano en distintos puntos de la ruta, como el peaje de Siberia y los accesos a Bogotá, donde habitantes de municipios cercanos ondearon banderas y registraron el momento en fotografías y videos.
El alcalde Carlos Fernando Galán encabezó la caravana junto al gerente de la Empresa Metro, Leonidas Narváez, y la secretaria de Movilidad, Claudia Díaz. “Estamos recibiendo el primer tren del Metro de Bogotá. Es un momento especial, por fin después de 83 años de espera de un tren de metro para la ciudad”, señaló el mandatario.
El convoy, trasladado en tractomulas de 35 metros de largo, avanzó a velocidades controladas entre 15 y 30 kilómetros por hora, atravesando seis departamentos y superando condiciones climáticas adversas y adecuaciones en la infraestructura vial.
Cada tren contará con seis vagones y capacidad para 1.800 pasajeros. Este es el primero de 30 trenes que llegarán en los próximos meses, con el siguiente programado para octubre. Según el cronograma, la flota completa estará en Bogotá a finales de 2026 y la operación total de la Línea 1, de 24 kilómetros y 16 estaciones, está prevista para marzo de 2028.
El diseño de los vagones incorpora detalles inspirados en el águila del escudo de Bogotá y tecnología de operación automática con opción manual en casos especiales. De acuerdo con la Alcaldía, el avance global de la obra es del 62 % y la llegada de este primer tren representa un paso decisivo hacia la transformación del transporte en la capital.









