La Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) emitió este martes 16 de septiembre su primera sentencia contra los siete exintegrantes del último Secretariado de las extintas Farc, responsables de más de 21.000 secuestros cometidos durante el conflicto armado.
Los sancionados son Rodrigo Londoño Echeverry, alias “Timochenko”; Jorge Torres Victoria, alias “Pablo Catatumbo”; Pastor Lisandro Alape Lascarro, alias “Pastor Alape”; Milton de Jesús Toncel, alias “Joaquín Gómez”; Julián Gallo Cubillos, alias “Carlos Antonio Lozada”; Rodrigo Granda Escobar, alias “Ricardo Téllez”; y Jaime Alberto Parra, alias “El médico”.
Según la Sala de Reconocimiento de la JEP, los excomandantes diseñaron, avalaron y ejecutaron una política sistemática de secuestros con diferentes fines: obtener financiación, ejercer control social, presionar al Estado con canje de prisioneros y castigar a civiles considerados “enemigos”.
La sentencia establece que durante los cautiverios se cometieron otras graves violaciones de derechos humanos, como homicidios, desapariciones forzadas, torturas, trabajos forzados, violencia sexual y tratos crueles. Entre los casos más recordados figuran el secuestro de Ingrid Betancourt, la retención prolongada de militares y policías en las selvas, y la toma de Mitú en 1998.
Las sanciones impuestas no contemplan cárcel ordinaria, pero sí penas restaurativas de ocho años con restricciones efectivas de la libertad y compromisos de reparación a las víctimas. Los excomandantes deberán aportar a la verdad y ejecutar proyectos en beneficio de las comunidades afectadas por el conflicto.
El fallo marca un precedente en la justicia transicional y reabre el debate sobre la responsabilidad de la antigua cúpula de las Farc frente a miles de familias que aún esperan verdad, justicia y reparación.









