Las elecciones de los Consejos Municipales y Locales de Juventud 2025 en Colombia dejaron un panorama distinto al previsto: la izquierda perdió terreno y los jóvenes se inclinaron mayoritariamente por partidos tradicionales e independientes con arraigo local. Con una participación del 12,82 %, los resultados reflejan un cambio en las preferencias políticas de las nuevas generaciones, que optaron por alternativas de corte liberal, conservador y ciudadano.
De acuerdo con el informe oficial de la Registraduría Nacional del Estado Civil, de los 11,7 millones de jóvenes habilitados para votar, solo 1,5 millones acudieron a las urnas. Los partidos y movimientos políticos tradicionales concentraron el 53,34 % de los sufragios, mientras que las listas independientes obtuvieron el 28,15 % y los procesos organizativos juveniles el 18,50 %.
El Partido Liberal Colombiano fue la fuerza más votada, con más de 147.000 votos, seguido del Partido Conservador y el Centro Democrático. Estos resultados contrastan con los de convocatorias anteriores, cuando el voto juvenil mostraba mayor afinidad con movimientos progresistas o de izquierda.
Entre las listas independientes, el movimiento “Juntos” se ubicó como el más votado del país, seguido por “Respira Visión”, de Montería, con 4.485 votos (0,30 % del total). Ambas propuestas reflejan el interés de los jóvenes por construir alternativas políticas fuera de los partidos convencionales.
Analistas citados por medios nacionales como Infobae sostienen que los resultados confirman un cambio de enfoque en el voto joven, menos ideológico y más centrado en la gestión local, el liderazgo comunitario y la independencia política. También advierten que la baja participación —inferior al 13 %— revela desconfianza en las estructuras tradicionales y una débil conexión entre los jóvenes y los mecanismos formales de representación.
El nuevo escenario plantea retos para los partidos y las administraciones territoriales, que deberán fortalecer los espacios de diálogo, formación y participación juvenil, si aspiran a reconstruir la confianza de una generación que busca más acción y menos discurso político.








