El Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane) presentó este lunes los resultados del Producto Interno Bruto (PIB) para 2025: un crecimiento anual de 2,6% respecto a 2024. Este indicador confirma una estabilización económica tras periodos de bajo dinamismo, con una recuperación moderada en varios sectores.
El cuarto trimestre de 2025 registró un crecimiento de 2,3% interanual, y el indicador de seguimiento económico mostró una expansión de 1,7% en diciembre. El desempeño anual se explica por avances en comercio, manufacturas y servicios, aunque construcción y extracción minera mantuvieron variaciones más contenidas. El resultado se alinea con las proyecciones del Dane y refleja un balance entre recuperación post-pandemia y desafíos persistentes como inflación y tasas de interés.
En la región Orinoquía, que incluye Arauca, el crecimiento quedó por debajo del promedio nacional. La dependencia de hidrocarburos y producción primaria sigue siendo dominante, pero la variabilidad climática, inundaciones y limitaciones de infraestructura han restringido el impulso en agroindustria, ganadería y comercio. Esto evidencia una menor diversificación productiva frente a regiones centrales o costeras.
El dato anual abre expectativas de mayor dinamismo en 2026, dependiendo de inversiones en infraestructura, control inflacionario y confianza empresarial. El Dane publicará en las próximas semanas desagregados sectoriales y regionales para un análisis más detallado, que incluirá el impacto de factores como el comportamiento del consumo interno y la inversión extranjera directa.









