El uso de menores de edad en medio de disturbios registrados en la sede del Ministerio del Interior, en el centro de Bogotá, generó preocupación entre autoridades y entidades de protección, luego de la difusión de videos en los que se observa a adultos resguardándose detrás de niños durante enfrentamientos con la fuerza pública.
Las imágenes, captadas durante una jornada de protestas protagonizada por integrantes de la comunidad Embera, muestran cómo algunos manifestantes ubicaron a menores en la primera línea, mientras otros lanzaban objetos contra unidades de la UNDMO (antiguo ESMAD) que intervenían en la zona.
En uno de los registros más difundidos, se observa a un adulto sosteniendo un objeto contundente mientras permanece detrás de un menor, quien queda expuesto directamente frente a la línea de contención. La escena ha sido interpretada como una forma de utilización de niños en un contexto de riesgo.
Los hechos ocurrieron en medio de una movilización de comunidades indígenas que permanecen en la capital desde hace varias semanas, reclamando atención institucional, garantías de retorno a sus territorios y condiciones básicas. Durante la jornada también se reportó la retención de funcionarios dentro de las instalaciones del Ministerio del Interior.
Frente a lo ocurrido, el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar advirtió que este tipo de prácticas constituye una vulneración grave de los derechos de los niños, niñas y adolescentes, al exponerlos a riesgos físicos y emocionales en escenarios de confrontación.
La directora del ICBF, Astrid Eliana Cáceres, calificó lo ocurrido como una conducta que no tiene justificación y confirmó que la entidad ya interpuso acciones legales. Según expresó, el uso de menores en estas circunstancias constituye un delito y requiere la intervención de las autoridades para proteger a los niños afectados.
Además, señaló que la entidad había ofrecido alternativas como refugio, alimentación y condiciones de protección para los menores, con el fin de evitar su exposición durante las protestas. También indicó que se busca individualizar a los responsables y que se espera que los niños sean puestos a disposición de comisarías y defensorías de familia.
La funcionaria insistió en que no deben adelantarse diálogos mientras se mantenga la utilización de menores en estos escenarios y reiteró el llamado a garantizar su protección en medio de las movilizaciones.
Las autoridades indicaron que el material audiovisual será analizado para establecer responsabilidades, en medio de operativos que continúan en la zona. Lo ocurrido se da en un contexto de tensión sostenida en el centro de Bogotá, donde permanecen concentraciones de comunidades indígenas con reclamos sociales, en escenarios que han derivado en episodios de confrontación con la fuerza pública.








