El excandidato presidencial Iván Cepeda aseguró que esperará la finalización del escrutinio electoral antes de reconocer oficialmente el resultado de la segunda vuelta presidencial que, según el preconteo, dio como ganador a Abelardo De La Espriella.
Tras una reunión con integrantes de la Alianza por la Vida y del Pacto Histórico, Cepeda explicó que su posición responde al estrecho margen registrado entre ambas candidaturas, en una contienda marcada por una diferencia inferior a un punto porcentual. Según señaló, mientras el proceso de escrutinio no concluya y no exista claridad total sobre eventuales reclamaciones o irregularidades, no emitirá un pronunciamiento definitivo sobre el desenlace electoral.
El dirigente insistió en que el escrutinio constituye la fase formal de validación de los resultados y reiteró que, una vez termine ese proceso y siempre que no se evidencien anomalías que alteren la voluntad expresada en las urnas, procederá a aceptar oficialmente el resultado de la jornada electoral del pasado 21 de junio.
Durante su intervención, Cepeda también respondió a las afirmaciones que atribuyen parte de su votación al denominado “voto fusil”, una expresión utilizada para sugerir presunta presión armada sobre electores en algunas regiones del país. Frente a esos señalamientos, el excandidato rechazó dicha narrativa y aseguró que carece de sustento.
Cepeda calificó esas acusaciones como delicadas y advirtió que pueden derivar en estigmatización contra millones de ciudadanos que respaldaron su candidatura, especialmente en territorios rurales donde persisten escenarios de conflicto armado y alta vulnerabilidad social.
Asimismo, sostuvo que la difusión de este tipo de afirmaciones podría incrementar el riesgo para comunidades históricamente expuestas a la violencia, al asociar de manera generalizada el comportamiento electoral de ciertas regiones con estructuras armadas ilegales.
Las declaraciones del excandidato se producen mientras avanza el proceso de escrutinio nacional, etapa en la que las autoridades electorales revisan actas, resuelven reclamaciones y consolidan oficialmente los resultados de la segunda vuelta presidencial.









