En un operativo conjunto, la Policía Nacional, la Comisaría de Familia, el ICBF y la Inspección de Policía desmantelaron una fiesta clandestina en la ciudad de Arauca, donde más de 80 adolescentes se habían reunido tras una convocatoria realizada a través de redes sociales.
El evento, que inicialmente se presumía como una celebración universitaria para adultos, resultó ser una reunión ilegal de menores de edad. Las autoridades descubrieron que los jóvenes estaban consumiendo bebidas alcohólicas y utilizando cigarrillos electrónicos, conocidos como “vapers”.
La intervención se llevó a cabo como parte de la estrategia E-PAIS, un programa diseñado para combatir actividades ilegales y proteger a los menores. Los agentes encontraron a los adolescentes en un salón de eventos de la ciudad, donde la fiesta estaba en pleno desarrollo.
Tras la intervención, los menores fueron puestos bajo la custodia de la Comisaría de Familia para el restablecimiento de sus derechos. Posteriormente, fueron entregados a sus padres, a quienes las autoridades instaron a ejercer un mayor control y supervisión sobre las actividades de sus hijos.
Este hecho evidencia los peligros vinculados al uso inadecuado de las redes sociales por parte de menores, resaltando la necesidad de una mayor supervisión por parte de sus padres. Ante esta situación, las autoridades locales han manifestado su inquietud y han anunciado el refuerzo de los controles para evitar que se repitan este tipo de eventos.
La Policía Nacional hace un llamado a la comunidad para que esté alerta y denuncie cualquier actividad sospechosa que involucre a menores de edad. Asimismo, se recuerda a los padres y tutores la importancia de mantener una comunicación abierta con los adolescentes y estar al tanto de sus actividades, tanto en línea como fuera de ella.









