El Gobierno Nacional expidió el Decreto 1297 del 10 de abril de 2026, mediante el cual se pone en marcha el modelo de finanzas abiertas en Colombia, un sistema que permitirá el intercambio de datos entre entidades financieras y otros actores autorizados dentro del sector.
La medida establece que bancos, entidades financieras y empresas tecnológicas podrán acceder a información como productos, historial crediticio y comportamiento financiero de los usuarios, siempre que exista una autorización expresa por parte del titular de los datos.
Con este modelo, las entidades deberán habilitar mecanismos para compartir información dentro del sistema, lo que introduce cambios en la forma en que circulan los datos financieros en el país. El acceso a esta información no será automático y dependerá de la decisión de cada usuario.
El decreto señala que las personas podrán definir qué datos compartir, con qué entidades y por cuánto tiempo, así como revocar el permiso en cualquier momento. Sin embargo, el funcionamiento del sistema implica que la información financiera podrá ser consultada por distintos actores dentro del ecosistema autorizado.
Desde el punto de vista operativo, el modelo busca permitir la interoperabilidad entre entidades y facilitar la oferta de servicios financieros. No obstante, su implementación también plantea interrogantes sobre el manejo, la seguridad y el uso de los datos personales en un entorno con mayor circulación de información.
La implementación de este modelo introduce cambios en el manejo de la información financiera en el país, por lo que su desarrollo y aplicación estarán sujetos al seguimiento de las autoridades y al uso que los usuarios decidan darle a sus datos.







