La más reciente encuesta Invamer Colombia Opina #21, realizada para Noticias Caracol y Blu Radio, ubica a Iván Cepeda como líder en la intención de voto presidencial de cara a las elecciones del 31 de mayo de 2026. El estudio se llevó a cabo entre el 15 y el 24 de abril, con un total de 3.800 encuestas aplicadas en 149 municipios del país, lo que permite tener una radiografía amplia del momento político y de la percepción ciudadana frente al rumbo de Colombia.
En el escenario de primera vuelta, Cepeda alcanza el 44,3% de intención de voto, marcando una diferencia significativa frente a sus contendores. En segundo lugar aparece Abelardo de la Espriella con 21,5%, seguido por Paloma Valencia con 19,8%. Más atrás se ubican Claudia López con 3,6% y Sergio Fajardo con 2,5%, mientras que otros nombres como Santiago Botero y el resto de candidatos no superan el 1%. El voto en blanco, por su parte, se sitúa en 4,8%, reflejando también un segmento que no se identifica con las opciones actuales.
En los distintos escenarios de segunda vuelta medidos por la encuesta, Cepeda mantiene la ventaja frente a todos sus posibles rivales. Supera a Abelardo de la Espriella con 54,6% frente a 42,6%, a Paloma Valencia con 51,2% frente a 46,6%, a Sergio Fajardo con 59,8% frente a 36,4% y a Claudia López con 62,6% frente a 31,6%. Estos datos muestran una tendencia clara en la que el candidato no solo lidera en primera vuelta, sino que también conserva un margen favorable en eventuales definiciones.
Sin embargo, el estudio también evidencia niveles importantes de rechazo electoral. Ante la pregunta sobre por quién nunca votaría, Iván Cepeda registra el porcentaje más alto con 37,3%, seguido por Abelardo de la Espriella con 21,0% y Paloma Valencia con 16,5%. Este dato refleja un escenario de polarización, donde los candidatos con mayor intención de voto también concentran niveles altos de desfavorabilidad.
Más allá del panorama electoral, la encuesta profundiza en la percepción general del país. El 52,1% de los encuestados considera que Colombia va por mal camino, mientras que el 43,3% cree que el rumbo es el correcto. En cuanto a la gestión del presidente Gustavo Petro, el 48,9% la desaprueba y el 47,3% la aprueba, cifras que muestran un escenario dividido en la opinión pública.
La seguridad se consolida como uno de los temas más sensibles. El 36,9% de los encuestados identifica el orden público como el principal problema del país en la actualidad, por encima de otras preocupaciones. A esto se suma que, al preguntar por los temas en los que debería enfocarse el próximo presidente, la salud aparece en primer lugar con 55,3%, seguida muy de cerca por la inseguridad con 51,6%, el desempleo con 29,1% y la economía con 27,7%, lo que evidencia una combinación de preocupaciones sociales y estructurales.
En relación con la política de Paz Total del Gobierno Petro, el 61,7% de los encuestados considera que va por mal camino, mientras que el 32,8% cree que avanza de forma adecuada. A esto se suma una percepción crítica sobre el control territorial, ya que el 73,8% afirma que el Estado y las Fuerzas Armadas han perdido presencia en zonas donde operan grupos armados ilegales.
La encuesta también advierte sobre posibles presiones en contextos electorales. El 58,1% de los consultados cree que grupos criminales están influyendo en los ciudadanos para orientar su voto en territorios donde tienen presencia. A pesar de esto, el 65,1% considera que las Fuerzas Armadas sí están en capacidad de derrotar militarmente a la guerrilla, lo que muestra una percepción mixta entre preocupación y confianza institucional.
En cuanto a la imagen de las instituciones, las Fuerzas Militares encabezan la favorabilidad con 81,4%, seguidas por la Iglesia Católica con 71,6%, la Registraduría con 69,7% y la Policía con 69,0%. En contraste, el ELN presenta el nivel más alto de imagen desfavorable, alcanzando el 89,0%, lo que refleja el rechazo mayoritario hacia este grupo armado.
La ficha técnica del estudio indica que se trata de una encuesta probabilística con un margen de error de 1,89% y un nivel de confianza del 95%. La recolección de la información se realizó mediante entrevistas presenciales en los hogares de los encuestados, con un diseño muestral que cubre distintas regiones, tamaños de municipio y niveles socioeconómicos del país.









