El Senado de la República aprobó en último debate el proyecto de ley que implementa el sistema de licencia de conducción por puntos en Colombia, una iniciativa que busca endurecer el control sobre las infracciones de tránsito y promover mejores hábitos de conducción en el país.
Con este nuevo modelo, la licencia de conducción no cambiará como documento ni será reemplazada por una nueva credencial. En cambio, el sistema operará sobre la licencia tradicional, asignando un puntaje inicial a cada conductor, el cual podrá disminuir con cada infracción cometida.
De acuerdo con lo aprobado, quienes obtengan por primera vez su licencia iniciarán con un periodo de licenciamiento gradual. Durante esa etapa serán considerados conductores novatos y deberán cumplir ciertas restricciones mientras consolidan su licencia plena.
Entre las medidas contempladas se encuentran limitaciones en velocidad sobre algunas vías nacionales, condiciones especiales para el transporte de pasajeros según el tipo de vehículo y la obligación de portar un distintivo que identifique al conductor como principiante.
El proyecto establece que cada conductor comenzará con 26 puntos. A medida que cometa infracciones de tránsito, el puntaje irá disminuyendo según la gravedad de la falta. Las infracciones menores podrían restar 4 puntos, mientras que conductas graves, como conducir en estado de embriaguez, podrían descontar hasta 10 puntos.
Cuando el puntaje llegue a cero, la licencia será cancelada por nueve meses. Una vez cumplido ese periodo, el conductor podrá recuperar sus puntos y volver a conducir. Sin embargo, en caso de reincidencia, las sanciones serán más severas.
Si el conductor pierde nuevamente todos sus puntos, la cancelación de la licencia será por 12 meses. En una tercera pérdida total del puntaje, la licencia podrá ser cancelada de manera definitiva.
Uno de los puntos que generó mayor debate en el Congreso fue un artículo que planteaba la creación de un seguro adicional al Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito. Sin embargo, esa propuesta fue eliminada en la plenaria del Senado para permitir el avance del proyecto.
Con esta aprobación, Colombia se encamina hacia un modelo en el que el comportamiento vial tendrá un impacto directo y acumulativo sobre el derecho a conducir, haciendo que cada infracción no solo represente una multa inmediata, sino también una posible pérdida progresiva de la licencia.









