El equipo del presidente electo Abelardo De La Espriella confirmó que la Arena USC, perteneciente a la Universidad Santiago de Cali, fue escogida como escenario para la ceremonia de posesión prevista para el próximo 7 de agosto.
El recinto, denominado Centro de Eventos Carlos Andrés Pérez Galindo, tiene capacidad para unas 2.200 personas, platea VIP y preferencial, parqueaderos cubiertos, pantallas, aire acondicionado y sistemas de iluminación y sonido. La primera avanzada del equipo organizador llegará este miércoles 29 de julio para revisar las condiciones del lugar, según informó El País de Cali.
La selección del escenario se conoció después de que De La Espriella anunciara el traslado de la ceremonia inicialmente proyectada en Popayán. El presidente electo atribuyó el cambio a la actividad del volcán Puracé y a las dificultades aéreas y logísticas para desarrollar el acto en la capital del Cauca.
Sin embargo, la realización de la posesión en Cali todavía requiere la autorización del Congreso. La representante Carol Borda, del partido Salvación Nacional, radicó una proposición para que la Cámara de Representantes sesione excepcionalmente en la capital del Valle del Cauca durante la ceremonia.
El Senado había aprobado previamente el traslado de su sede al departamento del Cauca, pero esa decisión no autorizaba la sesión en Cali. El procedimiento indicado por las secretarías generales del Senado y la Cámara exige que la proposición con el nuevo lugar sea aprobada por mayoría simple en ambas corporaciones. Hasta la información consultada este martes, la solicitud para Cali estaba radicada y contaba con mayorías anunciadas, pero no se había confirmado su aprobación definitiva.
A su vez, la Alcaldía de Cali, la Gobernación del Valle del Cauca, la Fuerza Pública y autoridades nacionales adelantaron un consejo extraordinario de seguridad para coordinar el dispositivo previsto para el 7 de agosto.
Las medidas incluyen la instalación de un Puesto de Mando Unificado, controles en los corredores de acceso, refuerzo de la presencia de la Fuerza Pública y restricciones al uso de drones. Las autoridades también anunciaron una recompensa de hasta $500 millones por información que permita prevenir atentados, amenazas o alteraciones del orden público.
El plan de seguridad abarcará Cali, el aeropuerto Alfonso Bonilla Aragón y municipios vecinos como Jamundí, Palmira, Candelaria y Florida.







