El volcán Puracé, ubicado en la cadena volcánica Los Coconucos, continúa en estado de alerta Naranja ante los cambios registrados en su actividad. El Servicio Geológico Colombiano (SGC) informó que durante las últimas semanas algunos de los parámetros monitoreados alcanzaron sus valores máximos y se mantienen por encima de sus niveles de referencia.
De acuerdo con el boletín emitido el 31 de agosto, continúa el predominio de señales sísmicas relacionadas con el movimiento de fluidos al interior de los conductos volcánicos, principalmente de tipo tremor. Estas señales se han localizado bajo el cráter del Puracé, a profundidades inferiores a un kilómetro.
El SGC también reportó un incremento de la actividad asociada al fracturamiento de roca, con más de 600 eventos sísmicos registrados. Cerca de 150 ocurrieron durante la última semana y se localizaron principalmente entre 10 y 15 kilómetros al nororiente del volcán, a profundidades de entre 8 y 12 kilómetros respecto a su cima.
Entre los eventos registrados, tres fueron reportados como sentidos por habitantes de la zona. Dos ocurrieron el 30 de agosto, con magnitudes de 2,0 y 2,5, mientras que el 31 de agosto se presentó un sismo de magnitud 3,2, percibido en Puracé, Totoró y Popayán.
La entidad informó además sobre dos emisiones de ceniza registradas desde la tarde del 30 de agosto. Las condiciones de alta nubosidad impidieron su confirmación visual mediante las cámaras utilizadas para la vigilancia volcánica.
El monitoreo también evidencia emisiones de dióxido de azufre, un aumento en la concentración de dióxido de carbono medida en el suelo y la persistencia de un proceso lento de deformación en el sector comprendido entre los volcanes Puracé, Piocollo y Curiquinga.
El estado de alerta Naranja se mantiene, lo que corresponde a un volcán con cambios importantes en los parámetros monitoreados. El SGC ha precisado que pueden presentarse fluctuaciones temporales en la actividad sin que estas representen necesariamente un retorno a condiciones de estabilidad.
La recomendación para la población es no acercarse a los cráteres de Puracé, Piocollo y Curiquinga, debido a que pueden ocurrir de manera repentina emisiones de gases y ceniza, así como expulsiones de fragmentos de roca.








