La Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE) presentó su informe preliminar sobre las elecciones legislativas y consultas interpartidistas realizadas el 8 de marzo en Colombia, concluyendo que el proceso fue “transparente, preciso y bien organizado”.
La delegación internacional contó con más de 150 observadores desplegados en diferentes regiones del país, así como con la participación de 14 miembros del Parlamento Europeo. Según el reporte, la jornada electoral permitió el ejercicio del voto en un ambiente pluralista y, en términos generales, se respetaron las libertades fundamentales durante la campaña.
El informe también destacó que los resultados fueron publicados con rapidez y que el sistema de consolidación de resultados permite el seguimiento de las actas desde cada mesa hasta los resultados departamentales y nacionales, lo que, según la misión, se ajusta a las mejores prácticas internacionales.
En su análisis, la misión europea respondió además a las preocupaciones que habían sido planteadas previamente sobre posibles fallas en el sistema electoral. El documento señala que la Registraduría Nacional amplió el plazo para la inspección del software de escrutinio y permitió revisiones por parte de partidos políticos, auditores internacionales y el Consejo Nacional Electoral.
El jefe de la misión, Esteban González Pons, afirmó que durante la observación no se registraron restricciones para acceder a la información del proceso electoral.
Aunque la evaluación general fue positiva, el informe también señaló algunos aspectos que generaron preocupación. Entre ellos se mencionan hechos de violencia política registrados antes de las elecciones, episodios de desinformación durante la campaña y el uso de herramientas de inteligencia artificial para difundir contenidos falsos relacionados con algunos candidatos.
La misión también indicó que, durante el periodo de campaña, algunas entidades públicas utilizaron sus plataformas institucionales para difundir mensajes políticos o anuncios de obras, lo que, según el informe, plantea desafíos para la neutralidad institucional en contextos electorales.
Finalmente, el documento recomendó fortalecer la pedagogía electoral dirigida a los jurados de votación, especialmente en lo relacionado con el diligenciamiento de los formularios E-14, debido a que en algunos casos se reportaron dudas sobre el procedimiento correcto.







