El Ministerio de Hacienda anunció la ruptura de relaciones con el Banco de la República, en medio de desacuerdos frente a las decisiones de política monetaria adoptadas por la Junta Directiva de la entidad.
La decisión se produce tras la reunión en la que el banco central aprobó el aumento de la tasa de interés al 11,25%, sesión de la que se retiró el ministro de Hacienda, Germán Ávila, como señal de inconformidad frente a la medida.
Desde el Gobierno se ha cuestionado el enfoque de la autoridad monetaria, señalando que el incremento en las tasas podría afectar el crecimiento económico. En contraste, el banco central ha sostenido que la decisión responde a la necesidad de contener la inflación, que se mantiene por encima de los niveles registrados al cierre de 2025.
En respuesta a las críticas, el gerente del banco, Leonardo Villar Gómez, defendió la independencia de la Junta Directiva y reiteró que sus decisiones se adoptan en cumplimiento de un mandato constitucional orientado a preservar la estabilidad económica.
“El único miembro que tiene un jefe es el ministro de Hacienda, quien representa al Presidente. Los demás miembros actuamos de cara al país”, afirmó Villar, al referirse a la autonomía del organismo.
La decisión de aumentar la tasa de interés fue aprobada por mayoría dentro de la Junta, mientras que otros integrantes propusieron alternativas como reducirla o mantenerla sin cambios. El banco explicó que el ajuste responde a las expectativas inflacionarias y al comportamiento reciente de los precios en la economía.
Este episodio marca un nuevo punto de tensión entre el Gobierno y el Banco de la República, en un escenario donde se mantiene el debate sobre el equilibrio entre control de la inflación y crecimiento económico.









