La guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán sumó este lunes un nuevo episodio de tensión luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, calificara como “improrrogable” el ultimátum que vence este martes en la noche para que Teherán alcance un acuerdo o enfrente nuevos ataques contra infraestructura estratégica.
De acuerdo con la información conocida durante la jornada, Trump advirtió que, si no se concreta un entendimiento antes del plazo fijado por Washington, Irán podría enfrentar nuevas acciones contra plantas eléctricas, puentes y otras instalaciones. Al mismo tiempo, señaló que la propuesta enviada por Irán a través de Pakistán representa un paso significativo, aunque aseguró que todavía no es suficiente.
En paralelo, Israel confirmó nuevos ataques contra instalaciones energéticas iraníes, entre ellas una planta petroquímica en Pars Sur, considerado el mayor yacimiento de gas natural del mundo. Medios iraníes también reportaron otro ataque contra el complejo petroquímico de Marvdasht, mientras las autoridades de Teherán insistieron en que no aceptarán un alto el fuego temporal a cambio de reabrir el estrecho de Ormuz.
La jornada también estuvo marcada por reportes sobre la muerte de altos mandos vinculados a Irán en ataques israelíes, así como por nuevas advertencias desde Teherán sobre las consecuencias de los bombardeos contra infraestructura civil y energética. En medio de ese escenario, la Casa Blanca restó importancia a una propuesta de tregua de 45 días promovida por mediadores paquistaníes y aclaró que se trata de una de varias fórmulas que siguen en discusión.
Mientras continúan los movimientos diplomáticos y militares, la situación mantiene en alerta a la región por el riesgo de una mayor escalada y por el impacto que el conflicto puede tener sobre rutas estratégicas, suministro energético y estabilidad internacional.









