El arpista, cantante y compositor araucano José Hildebrando Garcés Blanco falleció este 3 de mayo en la ciudad de Villavicencio, Meta, luego de enfrentar una enfermedad oncológica.
Su trayectoria estuvo ligada a la interpretación y difusión de la música llanera, especialmente a través del arpa, instrumento con el que desarrolló gran parte de su carrera artística. A lo largo de los años, se consolidó como uno de los exponentes que llevó el joropo a escenarios fuera del país.
Durante su permanencia en el exterior, particularmente en España, Garcés Blanco realizó presentaciones en espacios públicos y escenarios abiertos, donde interpretó repertorios tradicionales del Llano para audiencias internacionales. En estos contextos, su propuesta permitió acercar este género musical a públicos que no hacen parte de su entorno cultural de origen.
Uno de los momentos más recordados de su paso por Europa se registró en el entorno del Palacio Real de Madrid, donde interpretó piezas del repertorio llanero, entre ellas el pasaje “Llanero siente y lamenta”, una obra asociada a la identidad y sensibilidad del territorio.
En el plano formativo, el músico desarrolló habilidades en instrumentos como el arpa y el cuatro, además de desempeñarse como cantante y compositor. Su trabajo también incluyó la participación junto a artistas del género, entre ellos el maestro Aries Vigoth, con quien compartió escenarios en distintas etapas de su carrera.
Pese a haber vivido fuera de Colombia durante varios años, mantuvo una relación constante con Arauca, tanto en su repertorio como en su identidad artística. Esta conexión se reflejó en las interpretaciones que realizó y en la manera en que proyectó la música llanera en otros contextos.
Su fallecimiento ha generado reacciones en el ámbito cultural llanero, donde es recordado por su aporte a la circulación de este género y por su participación en procesos musicales que trascendieron el ámbito local.
Con su partida, la música llanera pierde a uno de sus intérpretes que contribuyó a llevar sus sonidos a otros escenarios, en un proceso que dejó registro tanto en Colombia como en el exterior.








