Abelardo De La Espriella fue elegido como nuevo presidente de Colombia para el periodo 2026-2030, tras imponerse en la segunda vuelta presidencial sobre Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico. De acuerdo con el preconteo emitido por la Registraduría Nacional del Estado Civil, con el 99,99% de las mesas informadas, De La Espriella obtuvo 12.959.542 votos, equivalentes al 49,66%, mientras que Cepeda alcanzó 12.708.712 votos, correspondientes al 48,70%.
Con este resultado, el abogado y empresario llegará a la Casa de Nariño junto a su fórmula vicepresidencial, José Manuel Restrepo, luego de una campaña marcada por fuertes debates sobre seguridad, economía, institucionalidad y el rumbo político del país. La contienda presidencial de 2026 estuvo atravesada por un ambiente de alta polarización, con posturas claramente opuestas sobre el modelo de Estado, el manejo del orden público y las reformas estructurales.
Nacido en Bogotá y criado en Montería, Córdoba, Abelardo De La Espriella ha desarrollado gran parte de su trayectoria profesional en el ámbito jurídico y empresarial. Es abogado con especializaciones en ciencias penales y criminológicas, así como en derecho administrativo, además de estudios de maestría en derecho en Colombia y el exterior. A lo largo de su carrera se consolidó como litigante y figura pública en debates jurídicos y políticos de alcance nacional.
Durante su campaña presidencial, De La Espriella centró su propuesta de gobierno en cuatro ejes principales: seguridad, fortalecimiento institucional, lucha contra la corrupción y recuperación económica. En materia de seguridad, planteó una política de mayor contundencia frente a estructuras criminales y grupos armados ilegales, cuestionando abiertamente el enfoque de negociación con organizaciones al margen de la ley.
En el plano institucional, defendió la Constitución como eje de estabilidad democrática y reiteró su respaldo a la independencia de poderes, el fortalecimiento de la justicia y la protección de las instituciones republicanas. En materia anticorrupción, propuso mayores controles a la contratación pública, seguimiento a flujos financieros ilícitos y mecanismos tecnológicos de trazabilidad en el uso de recursos estatales.
En el componente económico, su programa contempló ajustes fiscales orientados a reducir el gasto público, aliviar cargas tributarias y generar condiciones más favorables para la inversión y la creación de empleo. También planteó medidas enfocadas en reactivar sectores productivos y mejorar la competitividad del país.
La llegada de Abelardo De La Espriella a la Presidencia abre un nuevo ciclo político para Colombia, en medio de grandes expectativas ciudadanas frente a temas sensibles como seguridad, salud, economía, empleo y gobernabilidad.









