Este 11 de julio se conmemoró el Día Mundial de la Población. Este año, el tema invitó a contribuir para que se hagan realidad las esperanzas y aspiraciones de las personas jóvenes, hoy y para el futuro. Para Colombia esto es vital porque el país está cambiando rápidamente: hoy hay menos nacimientos y la población envejece con mayor rapidez. Estamos en una ventana de oportunidad en la que hay más personas trabajando que dependientes; es decir, es un momento para invertir en las juventudes.
El Análisis de Situación de Población Adolescente y Joven de Colombia (ASP), elaborado por UNFPA Colombia en 2025, señala que este grupo, compuesto por 14,8 millones de personas entre los 12 y los 28 años, representa el 27,8% de la población nacional y es fundamental para el desarrollo sostenible y la paz. El principal desafío no es el tamaño de la población joven, sino las desigualdades estructurales que limitan el desarrollo de sus capacidades.
Tres de cada cuatro jóvenes en Colombia no tienen garantizados sus derechos. Según cifras del DANE, entre los 10 y los 18 años la pobreza monetaria en niñas y adolescentes alcanzó el 47,8%, frente al 32,9% registrado en los hombres. Entre los 19 y los 28 años, la pobreza monetaria fue del 42,7% para las mujeres y del 30,9% para los hombres.
Persisten profundas brechas territoriales para acceder a educación, empleo y servicios de salud. Las mujeres jóvenes continúan enfrentando mayores barreras para acceder a un trabajo digno y asumen una carga desproporcionada del trabajo de cuidado no remunerado. A esto se suman las violencias, la crisis de salud mental y las dificultades para acceder a servicios integrales de salud sexual y reproductiva.
Estas realidades también influyen en las decisiones sobre el futuro. En un sondeo realizado por UNFPA Colombia con 500 jóvenes de 30 departamentos, la principal preocupación al decidir si tener o no hijas e hijos está relacionada con factores económicos, la falta de vivienda y de redes de cuidado. Quienes expresan que no desean tenerlos señalan principalmente razones asociadas con el ejercicio de su autonomía, su proyecto de vida, la ausencia de una pareja sana e igualitaria para compartir las responsabilidades del cuidado y la necesidad de contar con servicios que les permitan ejercer esa decisión de manera libre e informada.
Un panorama similar fue identificado en la reciente Encuesta sobre Futuros Demográficos de UNFPA, aplicada en 73 países, donde la mayoría de las personas jóvenes encuestadas manifestaron su deseo de tener hijos, pero expresaron dudas sobre si contarán con la estabilidad y la seguridad necesarias para brindarles vivienda, cuidado y bienestar.
Por ello, responder a los cambios demográficos significa garantizar que adolescentes y jóvenes puedan ejercer plenamente sus derechos. Las personas jóvenes ya están diciendo qué necesitan: más oportunidades, espacios de participación, el reconocimiento de sus voces en las políticas públicas, igualdad y las condiciones para construir el futuro que desean.
En ese sentido, UNFPA Colombia se unió al mensaje de su directora ejecutiva, Diene Keita:
“El mundo de hoy está lleno de oportunidades, no solo de desafíos. Las comunidades y las economías innovarán, desarrollarán resiliencia y prosperarán cuando los jóvenes también puedan hacerlo. Las y los jóvenes —de norte a sur, de este a oeste— han hablado. Es hora de escuchar. Y es hora de ayudar a crear las condiciones que les permitan tomar decisiones reales, formar las familias que desean y hacer realidad sus esperanzas y aspiraciones”.
Fuente: Comunicado de prensa del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA).
Para mayor información visite: https://colombia.unfpa.org/es








