Panamá continúa atendiendo las consecuencias del terremoto de magnitud 7,7 registrado el viernes 9 de octubre, que dejó al menos 27 personas heridas y daños en cientos de viviendas, centros educativos, instalaciones de salud e infraestructura vial. La emergencia se mantiene mientras las autoridades evalúan las afectaciones, distribuyen ayuda humanitaria y vigilan la actividad sísmica, que incluyó un nuevo temblor de magnitud 6,1 el lunes 12 de octubre.
El terremoto del viernes afectó principalmente a las provincias centrales del país, donde se reportaron daños en edificaciones, carreteras y puentes, además de interrupciones en servicios públicos. Las autoridades registraron más de 200 réplicas posteriores al movimiento principal y adelantaron inspecciones para determinar las condiciones de seguridad de viviendas e instalaciones públicas.
De acuerdo con el balance divulgado por el Sistema Nacional de Protección Civil de Panamá (Sinaproc) el lunes 12 de octubre, 656 centros educativos presentaban algún tipo de afectación y 598 personas permanecían en 14 albergues. La entidad también informó que había evaluado a 1.744 familias y transportado por vía aérea 69.685 libras de asistencia humanitaria, además de 240 toneladas de agua para comunidades y hospitales.
En la provincia de Veraguas se reportaron 420 viviendas afectadas, 22 centros de salud y 196 establecimientos educativos con daños. Por su parte, un balance divulgado el domingo y recogido por Reuters daba cuenta de cerca de 900 viviendas afectadas en el país y al menos 27 personas heridas, sin fallecimientos confirmados hasta ese reporte. Las cifras corresponden a distintos cortes de información y pueden variar conforme avanzan las evaluaciones.
Ante la magnitud de las afectaciones, el Gobierno del presidente José Raúl Mulino declaró el estado de emergencia y movilizó a las entidades responsables de la atención humanitaria, la revisión de estructuras y la recuperación de los servicios públicos. El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial inició la identificación de inmuebles que pueden volver a ocuparse y de aquellos que requieren intervenciones o reconstrucción.
En medio de estas labores, el lunes 12 de octubre se registró un nuevo sismo de magnitud 6,1, localizado aproximadamente 18 kilómetros al oeste de Río Grande, a una profundidad de 10 kilómetros. Según los datos del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento ocurrió hacia las 6:20 de la tarde, hora local. Los primeros reportes no confirmaban víctimas ni daños adicionales relacionados con este evento.
En Colombia, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) informó que, de acuerdo con la evaluación de la Dirección General Marítima (Dimar), el sismo de magnitud 6,1 registrado en Panamá no generó amenaza de tsunami para la costa del Pacífico colombiano.
Las autoridades panameñas mantienen las evaluaciones de daños y la entrega de asistencia a las comunidades afectadas, mientras continúa el seguimiento de la actividad sísmica.








