El expresidente Álvaro Uribe Vélez respondió a los cuestionamientos del presidente Gustavo Petro sobre un supuesto acercamiento con el gobierno de Ecuador en medio de la crisis arancelaria, negando cualquier gestión política y asegurando que sus viajes tuvieron carácter académico. En ese contexto, lanzó un reto directo al mandatario: si alguno de los dos falta a la verdad, debería asumir consecuencias políticas, elevando el tono de una confrontación que se da en medio de tensiones diplomáticas y económicas entre ambos países.
Un nuevo cruce de declaraciones entre el expresidente Álvaro Uribe Vélez y el actual mandatario Gustavo Petro volvió a escalar el debate político en Colombia, esta vez en medio de la coyuntura internacional derivada de la crisis arancelaria con Ecuador.
La controversia se originó luego de que el presidente Petro, a través de su cuenta en la red social X, cuestionara la presencia del exmandatario en territorio ecuatoriano. En su mensaje, el jefe de Estado insinuó que Uribe habría sostenido contactos con el gobierno de ese país en un momento sensible para las relaciones bilaterales, marcado por la imposición de aranceles del 100% a productos colombianos.
Ante estas afirmaciones, Uribe reaccionó de manera directa y negó cualquier reunión con autoridades ecuatorianas. Explicó que sus visitas recientes a ese país obedecieron a compromisos académicos, detallando que en enero participó en actividades en la Universidad Espíritu Santo de Guayaquil y, posteriormente, en un evento en Cuenca, sin establecer contacto con el gobierno.
En medio de su respuesta, el exmandatario elevó el tono del debate al plantear un desafío político al presidente Petro. Según expresó, si se comprueba que el señalamiento del jefe de Estado es falso, este debería renunciar a la Presidencia; y en caso contrario, él estaría dispuesto a retirarse de la política. La propuesta incluyó incluso la idea de someter la verificación a un jurado internacional.
El intercambio no se limitó a la aclaración de los hechos. Uribe también atribuyó la crisis con Ecuador a decisiones del actual gobierno, señalando problemas de seguridad en la frontera y cuestionando la gestión del Ejecutivo en materia de relaciones internacionales. En sus declaraciones, sostuvo que el deterioro del vínculo bilateral ha tenido impactos económicos, especialmente en zonas como Ipiales, donde el comercio depende en gran medida del flujo fronterizo.
Por su parte, el presidente Petro no ha ampliado públicamente sus señalamientos más allá del mensaje inicial, pero el episodio se suma a una serie de confrontaciones previas entre ambos líderes, que han mantenido posiciones opuestas en temas clave de política nacional e internacional.
Las tensiones entre Colombia y Ecuador tras la imposición de aranceles coinciden con un ambiente político interno marcado por confrontaciones, donde el cruce de declaraciones entre el presidente y el expresidente traslada la discusión de la política exterior al escenario nacional, sin que hasta ahora haya claridad sobre los hechos ni señales de que el debate vaya a bajar de tono en el corto plazo.








