El alcalde de Tame, Miguel Ángel Bastos, declaró la calamidad pública en el municipio ante las graves afectaciones y el riesgo inminente que enfrentan varias comunidades por el aumento del nivel de los ríos.
De acuerdo con la administración municipal, sectores como El Botalón presentan una situación crítica debido a la amenaza directa al caserío por el desbordamiento del río Cusay. En la vereda Tamacay, el río Tigre también genera una emergencia que pone en riesgo la torre 215, infraestructura clave para el suministro de energía hacia la subestación del municipio.
A esta situación se suma la afectación en la bocatoma del acueducto municipal, lo que compromete el acceso al agua potable para la población. Otros puntos del territorio también registran condiciones que requieren atención inmediata por parte de las autoridades.
El alcalde explicó que la declaratoria permite agilizar la respuesta institucional, coordinar acciones y gestionar recursos para atender la emergencia. Además, hizo un llamado a la comunidad a mantener la calma y seguir las recomendaciones de los organismos de socorro.









