El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, presentó este 8 de julio un nuevo balance oficial sobre los terremotos registrados el pasado 24 de junio e informó que la cifra de fallecidos ascendió a 3.811 personas, mientras que 16.740 resultaron heridas como consecuencia de la emergencia.
Durante la actualización, el funcionario señaló que 6.462 personas han sido rescatadas de entre los escombros desde el inicio de las operaciones y que 86.794 familias han recibido atención humanitaria. Además, indicó que 17.907 personas permanecen sin vivienda debido al colapso total o a los graves daños sufridos por sus hogares. También precisó que se han reportado afectaciones en 856 edificaciones, de las cuales 190 colapsaron por completo.
Mientras continúan las labores de búsqueda y recuperación en las zonas más afectadas, la respuesta humanitaria mantiene el apoyo de organismos internacionales y equipos de rescate provenientes de varios países. La Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas (OCHA) continúa coordinando la operación internacional, mientras agencias como UNICEF, ACNUR, el Programa Mundial de Alimentos (PMA), la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) y equipos de evaluación de desastres de la ONU mantienen asistencia en materia de salud, alojamiento temporal, agua potable, alimentos, protección de la niñez y apoyo psicosocial para las comunidades damnificadas.
Las autoridades venezolanas indicaron que la emergencia entra ahora en una fase enfocada en la recuperación y reconstrucción de las zonas devastadas. En ese propósito, el Gobierno continúa adelantando gestiones con organismos internacionales para fortalecer los programas de vivienda, rehabilitación de infraestructura, recuperación del sistema educativo y reactivación económica de las comunidades afectadas.
La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, reiteró el llamado a la comunidad internacional para facilitar recursos destinados a la reconstrucción del país. La funcionaria sostuvo que Venezuela busca acceder a activos congelados en el exterior para financiar programas de vivienda, educación, empleo y recuperación de infraestructura, además de mantener conversaciones con organismos multilaterales para respaldar la atención de una de las emergencias más graves registradas recientemente en el país.









