Las compañías aseguradoras agilizarán los procesos de reclamación y pago de pólizas a las personas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, luego de un acuerdo entre el Gobierno Nacional y representantes del sector asegurador para facilitar la atención de los damnificados que cuentan con cobertura.
El anuncio se produjo después de una reunión realizada el miércoles 19 de agosto en el Palacio de San Carlos, con participación del presidente Abelardo De La Espriella, representantes de las aseguradoras, el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, y el director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, David Santiago Tamayo.
Uno de los acuerdos contempla cruzar la información que tienen las compañías aseguradoras con las bases de datos oficiales de los damnificados, con el propósito de facilitar la identificación de los asegurados y avanzar en los pagos de las pólizas. Esta información también servirá para coordinar la entrega de subsidios públicos durante el proceso de recuperación.
La atención tendrá prioridad para las viviendas de los estratos 1, 2 y 3 y las viviendas de interés social, sin que esto signifique que los demás asegurados queden excluidos de los procesos de reclamación e indemnización.
También se estableció que cuando una vivienda o copropiedad tenga coberturas contratadas con diferentes aseguradoras, serán las propias compañías las encargadas de coordinar los procedimientos entre ellas, evitando trasladar ese trámite al propietario afectado.
El acuerdo se conoce cuando las aseguradoras ya enfrentan un volumen considerable de reclamaciones. El primer balance consolidado por la Federación de Aseguradores Colombianos, Fasecolda, registró 10.465 reclamaciones por un valor preliminar estimado de $281.000 millones. De ellas, 9.310 corresponden a daños sobre bienes inmuebles.
Las demás solicitudes corresponden a coberturas relacionadas con automóviles, riesgos laborales, salud y seguros de vida. Fasecolda informó que las compañías activaron sus protocolos para eventos catastróficos y mantienen habilitados sus canales para recibir nuevos reportes.
En Colombia existen 2.681.964 inmuebles asegurados contra el riesgo de terremoto, entre viviendas, establecimientos comerciales, bodegas y otros bienes. Sin embargo, la cobertura entre los hogares sigue siendo baja: Fasecolda calcula que apenas el 9,3 % de las viviendas que podrían estar aseguradas cuenta con una póliza, lo que deja a la mayoría de hogares sin este mecanismo de protección frente a daños ocasionados por un terremoto.
El gremio también aclaró una de las dudas surgidas después de la emergencia: no haber informado los daños durante los primeros tres días no significa perder automáticamente el derecho a reclamar el seguro. Fasecolda explicó que, en términos generales, la prescripción ordinaria de las acciones derivadas del contrato de seguro es de dos años desde que el interesado conoció o debió conocer el hecho que da origen a la reclamación.
No obstante, la recomendación para quienes tengan una póliza y hayan sufrido daños es contactar cuanto antes a su aseguradora, verificar las coberturas contratadas, informar lo ocurrido y conservar registros fotográficos o en video de las afectaciones cuando sea posible hacerlo de manera segura.
Fasecolda aseguró además que las compañías cuentan con reservas, mecanismos de reaseguro y niveles de solvencia para responder por las obligaciones derivadas de las pólizas. El número y valor de las reclamaciones podrá continuar aumentando a medida que los afectados reporten los daños y avancen las evaluaciones en las zonas impactadas.









