El portal estadounidense Axios reveló que la administración del presidente Donald Trump estaría adelantando contactos reservados con Raúl Guillermo Rodríguez Castro, nieto del exmandatario Raúl Castro, en el marco de una eventual estrategia para promover una transición política en la isla.
Según la publicación, las conversaciones estarían siendo lideradas por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien consideraría que ciertos actores dentro del círculo histórico del poder podrían facilitar un proceso de cambio sin provocar un vacío institucional.
El reporte señala que Washington estaría aplicando una fórmula similar a la utilizada recientemente en Venezuela: combinar presión económica, sanciones y mensajes públicos de endurecimiento, con canales discretos de diálogo dirigidos a figuras con influencia interna.
De confirmarse, el movimiento implicaría un giro estratégico, al privilegiar interlocutores distintos al gobierno encabezado por Miguel Díaz-Canel. Hasta ahora, el Departamento de Estado no ha confirmado oficialmente la existencia de estas conversaciones, mientras el gobierno cubano ha negado diálogos formales de alto nivel con Washington.
El contexto es especialmente sensible: Cuba atraviesa una profunda crisis energética y económica, con dificultades en abastecimiento, apagones recurrentes y presión migratoria creciente. En ese escenario, cualquier intento de reconfiguración política tendría impacto regional.








