A pocos días de las elecciones presidenciales del próximo 31 de mayo, la Conferencia Episcopal de Colombia hizo un llamado a los candidatos y candidatas a la Presidencia y Vicepresidencia para contribuir a un ambiente de serenidad, respeto institucional y convivencia pacífica antes, durante y después de la jornada electoral.
En un mensaje firmado por la Comunidad de Presidencia del episcopado colombiano, los obispos señalaron que el país atraviesa un momento de alta sensibilidad política y social, por lo que pidieron a quienes aspiran a dirigir el país actuar con responsabilidad frente al lenguaje público, el respeto por las instituciones y la aceptación de los resultados electorales.
El pronunciamiento insistió en la importancia de evitar discursos que profundicen la polarización, el miedo o la confrontación. En ese sentido, la Iglesia Católica invitó a fortalecer los espacios de diálogo, reconciliación y construcción colectiva, resaltando la necesidad de promover una participación democrática en paz.
Uno de los mensajes centrales estuvo relacionado con el respeto al orden institucional. Los obispos manifestaron que generaría confianza para el país que los candidatos expresen de forma clara su compromiso con los resultados de las elecciones y el fortalecimiento de la democracia colombiana.
La Conferencia Episcopal también exhortó a abandonar dinámicas de odio, venganza y violencia política, promoviendo caminos de encuentro incluso en medio de las diferencias ideológicas. El mensaje recordó que Colombia enfrenta desafíos complejos, pero insistió en que el país tiene capacidad para avanzar desde el respeto y el bien común.
La postura de la Iglesia tiene presencia en distintas regiones del país a través de las jurisdicciones eclesiásticas, incluida la Diócesis de Arauca, que hace parte de la estructura pastoral de la Iglesia Católica en Colombia y acompaña procesos comunitarios en el departamento.
El pronunciamiento concluyó con una oración por los candidatos, líderes políticos y el país, pidiendo prudencia, responsabilidad y un ambiente pacífico durante el proceso electoral.









