Estados Unidos comenzó a aplicar un arancel adicional del 12,5% a una parte de las importaciones provenientes de Colombia, tras concluir que el país no cuenta con medidas suficientes para impedir el ingreso de mercancías producidas con trabajo forzoso.
La decisión fue adoptada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR), que señaló que Colombia hace parte del grupo de países que no han implementado mecanismos efectivos para prohibir o controlar este tipo de productos. La medida entró en vigor desde las 12:01 a. m. del 24 de julio, hora del este de Estados Unidos.
El nuevo gravamen reemplaza el recargo temporal del 10% que estaba vigente desde febrero de 2026, por lo que los cobros no se acumulan. En la práctica, los productos cobijados por la medida pasan de pagar un arancel adicional del 10% al 12,5%.
La USTR aclaró que la decisión no implica que las exportaciones colombianas sean elaboradas con trabajo forzoso. La observación está relacionada con los controles que ejerce el país sobre mercancías importadas desde terceros mercados que posteriormente podrían ser reexportadas hacia Estados Unidos.
El arancel del 12,5% se sumará al gravamen ordinario o preferencial que ya tenga cada producto. Esto significa que algunos bienes que ingresaban al mercado estadounidense con un arancel del 0%, amparados por el acuerdo comercial entre ambos países, deberán asumir el nuevo cobro adicional.
No todas las exportaciones colombianas estarán sujetas a la medida. Entre los productos excluidos se encuentran el café, el banano, el aguacate, el petróleo, el carbón, el oro, el cacao y los medicamentos, entre otros bienes agrícolas, energéticos y farmacéuticos.
En contraste, sectores como las flores, las confecciones, las manufacturas de plástico, varios alimentos agroindustriales y otros bienes industriales sí quedarían sujetos al nuevo arancel, salvo las excepciones previstas por la normativa estadounidense.
Luis Fernando Mejía, CEO de Lumen Economic Intelligence, advirtió que el sector floricultor sería uno de los más afectados por la medida. A esta situación, según el exministro de Agricultura Andrés Valencia, se suma la revaluación del peso, que también impacta la competitividad de las exportaciones colombianas.








