Los bancos en Colombia anunciaron un paquete de alivios financieros para personas y empresas afectadas por el terremoto del 10 de agosto, con medidas que incluyen periodos de gracia, modificaciones en las condiciones de los créditos y suspensión temporal de procesos de cobro.
Las medidas fueron anunciadas por la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia, Asobancaria, y están dirigidas a clientes afectados en Caldas, Chocó, Quindío, Risaralda y Valle del Cauca, departamentos que concentran parte importante de las consecuencias de la emergencia.
Uno de los principales alivios contempla periodos de gracia de hasta 12 meses para los casos de mayor afectación. Esto no significa que todos los usuarios dejarán de pagar sus créditos durante un año, pues las condiciones dependerán de la situación de cada cliente y de la evaluación que realice su entidad financiera.
También se contemplan modificaciones en los plazos y condiciones de las obligaciones, tratamientos relacionados con los intereses y la suspensión temporal de procesos de cobro prejurídico y jurídico para los afectados que cumplan las condiciones establecidas por las entidades.
El programa incluye además medidas encaminadas a evitar que las dificultades económicas ocasionadas por el terremoto generen afectaciones adicionales en el historial crediticio de los damnificados. También se revisará la aplicación de los seguros asociados a los productos financieros cuando corresponda.
De acuerdo con Asobancaria, el universo potencial de usuarios en los territorios afectados alcanza aproximadamente 2,8 millones de personas, aunque esto no significa que todos sean damnificados ni que automáticamente sean beneficiarios de los alivios.
El presidente Abelardo De La Espriella señaló que el impacto estimado del conjunto de medidas alcanza $1,1 billones. Esta cifra corresponde a la valoración de los alivios anunciados y no a recursos que serán entregados directamente a los damnificados.
Las personas y empresas afectadas que tengan obligaciones financieras deberán comunicarse directamente con sus bancos para conocer las alternativas disponibles. Cada entidad determinará las condiciones, requisitos y procedimientos aplicables de acuerdo con la situación particular del cliente.
El terremoto también afectó la operación física del sistema financiero en los cinco departamentos. Asobancaria reportó afectaciones en 533 oficinas bancarias, mientras las entidades mantienen disponibles sus canales digitales y avanzan en la recuperación de los puntos afectados.
Con estas medidas, el sector bancario busca establecer alternativas temporales para los usuarios cuya capacidad de pago se haya visto afectada por las consecuencias económicas del terremoto.








