Antonio Navarro Wolff, exintegrante del M-19 y una de las figuras que participaron en la elaboración de la Constitución Política de 1991, falleció el domingo 1 de noviembre en Bogotá, a los 78 años. Su muerte fue confirmada por sus familiares, quienes informaron que ocurrió a las 2:42 de la tarde y solicitaron respeto por la intimidad de su despedida.
Nacido el 9 de julio de 1948 en Pasto, Nariño, Navarro Wolff fue ingeniero sanitario y desarrolló una extensa trayectoria en la vida política colombiana. Durante la década de 1970 se vinculó al M-19, organización de la que llegó a ser uno de sus principales dirigentes. En 1985 sobrevivió a un atentado en Cali que le ocasionó graves heridas y la pérdida de una pierna.
Su participación en el proceso de paz de 1990 marcó una nueva etapa de su carrera. Después de la desmovilización del M-19, asumió la candidatura presidencial de la Alianza Democrática M-19, luego del asesinato de Carlos Pizarro Leongómez. En las elecciones de ese año obtuvo el tercer lugar y posteriormente fue elegido integrante de la Asamblea Nacional Constituyente.
En 1991 compartió la presidencia de la Asamblea Constituyente con Horacio Serpa Uribe y Álvaro Gómez Hurtado. Desde esa responsabilidad participó en los debates que dieron origen a la Constitución Política de Colombia, promulgada el 4 de julio de ese año, que introdujo cambios en la organización institucional del país y amplió los mecanismos de participación ciudadana y protección de derechos fundamentales.
Tras su participación en la Constituyente, Navarro Wolff continuó su carrera en diferentes responsabilidades públicas. Fue ministro de Salud durante el Gobierno de César Gaviria, alcalde de Pasto, gobernador de Nariño, representante a la Cámara y senador de la República. También ejerció como secretario de Gobierno de Bogotá durante la administración de Gustavo Petro.
A lo largo de su trayectoria estuvo vinculado a distintas organizaciones políticas, entre ellas la Alianza Democrática M-19 y la Alianza Verde. Su actividad pública abarcó asuntos relacionados con la descentralización, la administración territorial, la participación política y los procesos de paz.
La noticia de su fallecimiento motivó pronunciamientos de dirigentes políticos y personas que compartieron con él diferentes etapas de la vida pública. Entre ellos, Humberto de la Calle recordó su participación en la construcción de la Constitución de 1991, mientras que sus familiares agradecieron las manifestaciones de solidaridad recibidas.
Entre los registros de su trayectoria se encuentra una entrevista concedida en Costa Rica en 1989, cuando el M-19 todavía permanecía en armas. En aquella conversación, Navarro Wolff defendía la posibilidad de mantener el diálogo entre adversarios incluso durante una confrontación armada y pese a la existencia de órdenes de captura.
Esas declaraciones forman parte de los antecedentes históricos de su participación en el acuerdo de paz de 1990. Su contenido también permite establecer un contraste con el escenario actual de Colombia, marcado por el cierre de mesas de negociación con organizaciones armadas ilegales y la reactivación de órdenes de captura durante el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, sin atribuir al fallecido una posición sobre esas decisiones.
Con su fallecimiento termina la trayectoria de un dirigente que pasó de integrar una organización armada a ocupar cargos de elección popular y responsabilidades en diferentes instituciones del Estado colombiano.







